sábado, 30 de enero de 2016

Ensayo con Elías Sánchez Valenzuela

Una experiencia más la del pasado sábado 23 de Enero...

Siempre es enriquecedor contar con amigos de los que aprender y tratar de seguir sus consejos.

El pasado sábado, 23 de Enero, pudimos disfrutar de nuestro amigo Elías, músico y corneta solista de la Agrupación Musical Jesús Despojado de Jaén. En una tarde de amistad y compañerismo, pudimos conocer cómo fueron sus inicios en la música cofrade, saber de primera mano de qué manera trabaja una banda grande y escuchar atentos los consejos de quien sabe lo que dice y, sobretodo, transmitirlo a los demás.

Para nosotros fue un tarde de esas que señalas en el calendario antes de que llegue y, una vez que pasa, recuerdas con cariño. 

Desde nuestra asociación agradecemos a Elías haber compartido con nosotros una día de música cofrade y te emplazamos, amigo, a poder disfrutar de más tardes de ensayo, disfrute y amistad.

















Entrevista a Miguel Bermúdez


Miguel Bermúdez Castro nació en el año 1959. Sus inicios en la música cofrade fueron aproximadamente a los diez años de edad, en la Banda de Cornetas y Tambores de los MARISTAS tocando la corneta.

Tras la disolución de la citada banda comenzó una nueva etapa, esta vez junto a unos amigos y Don José Camacho “el cura”, en la formación del ESCUADRÓN DE ROMANOS de las Hermandades de la Columna y Nazareno.

Después de la sabida ruptura entre hermandades, se hizo cargo de la banda de la Hermandad de la Columna, con pocos conocimientos teóricos y musicales según nos cuenta, pero eso sí, con mucha ilusión y el saber del instrumento.

Hubo un paréntesis en su vida musical, pero más tarde la retomó de nuevo, esta vez y como no podía ser de otra forma, con un grupo de amigos; en esta ocasión en la Hermandad de los Dolores, añadiendo las FANFARRIAS a la banda de tambores y bombos, en la cual, aunque ya lo conocía, se encontró con una persona que tocaba en la Banda de Música Municipal. 

Tras muchas veladas (como es normal) y hablar de la banda, se preguntó porqué no iba a ser capaz de aprender música e interpretar una partitura. Se lo puso como reto y comenzó una nueva etapa en la escuela de música y, tras algún tiempo, se incorporó de lleno en la Banda Municipal tocando la trompeta. Y así hasta el día de hoy.

Miguel,  ¿y Passio Christi? 

Un día, hablando con unos y otros, me enteré que se reunía  un grupo de personas para tocar la corneta, un tanto informal pero con un objetivo. Me llamó la atención y un día me presenté allí. Fui bien recibido y me incorporé al grupo tocando otra vez la corneta, que tanto me gusta, y esta vez en DO-RE bemol, instrumento que cuando yo comencé en Priego no se veía, por lo que nunca la había tocado, y aunque parezca igual no lo es, por lo que tengo que aprender de nuevo (las posiciones de la corneta son al contrario). Este grupo se llama Passio Christi y ya no es tan informal, ya es una realidad.

Con toda tu experiencia, ¿qué crees que es necesario en una formación músico-cofrade?

Para el buen funcionamiento de una banda lo único que se necesita es rodearse de buena gente, tener ilusión y ganas de trabajar y, por supuesto, mirar a muy larga distancia para que las cosas duren y se pueda tener unos niveles aceptables. Cuando se ve una buena banda tocar no se ve el tiempo que se le dedica.

¿Con que te quedas a lo largo de tu vida musical?

Unas de las cosas que más me satisfacen de todos estos años, es el conocer a mucha gente y la amistad que se coge con ella, la gran mayoría para siempre.

Espero que mis palabras den ánimo a la gente joven y aunque hay más cosas en la vida, también hay que tener tiempo para hacer lo que a uno le gusta.

Miguel, queremos agradecerte el tiempo que nos has dedicado a esta pequeñísima entrevista y agradecemos tu predisposición a realizar una ampliación de la misma.

Muchas gracias.